فَرِحَ ٱلْمُخَلَّفُونَ بِمَقْعَدِهِمْ خِلَٰفَ رَسُولِ ٱللَّهِ وَكَرِهُوٓا۟ أَن يُجَٰهِدُوا۟ بِأَمْوَٰلِهِمْ وَأَنفُسِهِمْ فِى سَبِيلِ ٱللَّهِ وَقَالُوا۟ لَا تَنفِرُوا۟ فِى ٱلْحَرِّ ۗ قُلْ نَارُ جَهَنَّمَ أَشَدُّ حَرًّۭا ۚ لَّوْ كَانُوا۟ يَفْقَهُونَ
Los dejados atrás se alegraron de poder quedarse en casa en contra del Enviado de Alá. Les repugnaba luchar por Alá con su hacienda y sus personas y decían: «No vayáis a la guerra con este calor». Di: «El fuego de la gehena es aún más caliente». Si entendieran...
Aquellos hipócritas que evitaron unirse a la batalla de Tabuk se alegraron por no luchar por la causa de Al-lah, en oposición al Mensajero de Al-lah. Se negaron a luchar con su riqueza y a vivir en el camino de Al-lah como lo hicieron los creyentes. Dijeron a sus compañeros hipócritas, para alejarlos: “¡No marchen en el calor!” La batalla de Tabuk fue en pleno verano. Diles, Mensajero: “El fuego del Infierno que aguarda a los hipócritas es mucho más intenso que este calor del que huyen, si tan solo supieran”.