۞ يَٰبَنِىٓ ءَادَمَ خُذُوا۟ زِينَتَكُمْ عِندَ كُلِّ مَسْجِدٍۢ وَكُلُوا۟ وَٱشْرَبُوا۟ وَلَا تُسْرِفُوٓا۟ ۚ إِنَّهُۥ لَا يُحِبُّ ٱلْمُسْرِفِينَ
¡Hijos de Adán! ¡Atended a vuestro atavío siempre que oréis! ¡Comed y bebed, pero no cometáis excesos, que Él no ama a los inmoderados!
¡Hijos de Adán!, vistan con excelencia en todos los lugares de adoración, y coman y beban con mesura, pero no sean derrochadores. En verdad, Él no ama a quienes son derrochadores.
¡Hijos de Adán!, vistan con ropa limpia, pura, hermosa, que cubra su desnudez cuando recen y hagan la circunvalación de la Ka’ba. Coman y beban lo que quieran de las cosas buenas que Al-lah ha permitido. Pero no derrochen, ni vayan más allá de lo permitido. Al-lah no ama a quienes transgreden los límites.