يَٰٓأَيُّهَا ٱلَّذِينَ ءَامَنُوا۟ لَا تَسْـَٔلُوا۟ عَنْ أَشْيَآءَ إِن تُبْدَ لَكُمْ تَسُؤْكُمْ وَإِن تَسْـَٔلُوا۟ عَنْهَا حِينَ يُنَزَّلُ ٱلْقُرْءَانُ تُبْدَ لَكُمْ عَفَا ٱللَّهُ عَنْهَا ۗ وَٱللَّهُ غَفُورٌ حَلِيمٌۭ
¡Creyentes! No preguntéis por cosas que, si se os dieran a conocer, os dañarían. Si, con todo, preguntáis por ellas cuando se revela el Corán, se os darán a conocer y Alá os perdonará por ello. Alá es indulgente, benigno.
Creyentes, no interroguen a su Mensajero respecto a temas irrelevantes que no los ayudan en nada en la práctica de su religión. Por otra parte, si recibieran una revelación al respecto, esta sería sinónimo de nuevas obligaciones y no sería beneficiosa para ustedes. Si preguntan acerca estos temas mientras la Revelación desciende sobre el Mensajero, entonces recibirán sus respuestas ya que esto es fácil para Al-lah. Al-lah no toma en consideración aquello que no menciona en el Corán. No indaguen al respecto, ya que si lo hacen se verán obligados a poner en práctica los preceptos que vengan ligados a ello.