وَعَلَّمَ ءَادَمَ ٱلْأَسْمَآءَ كُلَّهَا ثُمَّ عَرَضَهُمْ عَلَى ٱلْمَلَٰٓئِكَةِ فَقَالَ أَنۢبِـُٔونِى بِأَسْمَآءِ هَٰٓؤُلَآءِ إِن كُنتُمْ صَٰدِقِينَ
Enseñó a Adán los nombres de todos los seres y presentó éstos a los ángeles diciendo: «Informadme de los nombres de éstos, si es verdad lo que decís».
Con el fin de destacar a Adán por sobre las demás criaturas, Al‑lah le enseñó el nombre y el significado de todas las cosas animadas e inanimadas. Luego, se las señaló a los ángeles y les ordenó: Díganme el nombre de estas cosas si es que dicen la verdad, es decir, si ustedes son más nobles y mejores que esta criatura.