فَهَزَمُوهُم بِإِذْنِ ٱللَّهِ وَقَتَلَ دَاوُۥدُ جَالُوتَ وَءَاتَىٰهُ ٱللَّهُ ٱلْمُلْكَ وَٱلْحِكْمَةَ وَعَلَّمَهُۥ مِمَّا يَشَآءُ ۗ وَلَوْلَا دَفْعُ ٱللَّهِ ٱلنَّاسَ بَعْضَهُم بِبَعْضٍۢ لَّفَسَدَتِ ٱلْأَرْضُ وَلَٰكِنَّ ٱللَّهَ ذُو فَضْلٍ عَلَى ٱلْعَٰلَمِينَ
Y les derrotaron con permiso de Alá. David mató a Goliat y Alá le dio el dominio y la sabiduría, y le enseñó lo que Él quiso. Si Alá no hubiera rechazado a unos hombres valiéndose de otros, la tierra se habría ya corrompido. Pero Alá dispensa Su favor a todos.
Lo vencieron con el permiso de Al‑lah y David (Dawud) derrotó a Goliat, el líder de los adversarios. Al‑lah le concedió el reino y la profecía, y le enseñó cuanto Él quiso sobre diversas ciencias. De esta forma, Al‑lah unió para él lo que conforma el éxito en este mundo y en el Más Allá. Si Al‑lah no utilizara a ciertos hombres para combatir la corrupción de otros, la Tierra entera sería devastada por el dominio de los corruptos, pero Al‑lah otorga Su gracia a todas Sus criaturas.