كَمَآ أَرْسَلْنَا فِيكُمْ رَسُولًۭا مِّنكُمْ يَتْلُوا۟ عَلَيْكُمْ ءَايَٰتِنَا وَيُزَكِّيكُمْ وَيُعَلِّمُكُمُ ٱلْكِتَٰبَ وَٱلْحِكْمَةَ وَيُعَلِّمُكُم مَّا لَمْ تَكُونُوا۟ تَعْلَمُونَ
Igual que os hemos mandado un Enviado de entre vosotros para que os recite Nuestras aleyas, para que os purifique, para que os enseñe la Escritura y la Sabiduría, para que os enseñe lo que no sabíais.
Les hemos otorgado otro favor, ya que les hemos enviado un Mensajero nacido entre ustedes, que les recita nuestras aleyas y los purifica a través de la realización de obras piadosas y adecuadas que él les recomienda, así como los protege de la deshonra. Les enseña, además, el Corán, la Sunna y aquello que no saben de sus cuestiones religiosas y terrenales.