وَقَالُوا۟ لَن يَدْخُلَ ٱلْجَنَّةَ إِلَّا مَن كَانَ هُودًا أَوْ نَصَٰرَىٰ ۗ تِلْكَ أَمَانِيُّهُمْ ۗ قُلْ هَاتُوا۟ بُرْهَٰنَكُمْ إِن كُنتُمْ صَٰدِقِينَ
Y dicen: «Nadie entrará en el Jardín sino los judíos o los cristianos.» Ésos son sus anhelos. Di: «¡Aportad vuestra prueba, si es verdad lo que decís!»
Ambos grupos, los judíos y los cristianos, pretenden que el Paraíso les está reservado solo a ellos. Los judíos dijeron: “Solo los judíos entrarán.” Los cristianos, por su parte, dijeron: “Solo los cristianos entrarán.” No se trata más que de deseos infundados y falsas ilusiones. Respóndeles, Profeta, de esta manera: “Muestren las pruebas de lo que dicen, si es que es verdad.”