فَلَمَّا سَمِعَتْ بِمَكْرِهِنَّ أَرْسَلَتْ إِلَيْهِنَّ وَأَعْتَدَتْ لَهُنَّ مُتَّكَـًۭٔا وَءَاتَتْ كُلَّ وَٰحِدَةٍۢ مِّنْهُنَّ سِكِّينًۭا وَقَالَتِ ٱخْرُجْ عَلَيْهِنَّ ۖ فَلَمَّا رَأَيْنَهُۥٓ أَكْبَرْنَهُۥ وَقَطَّعْنَ أَيْدِيَهُنَّ وَقُلْنَ حَٰشَ لِلَّهِ مَا هَٰذَا بَشَرًا إِنْ هَٰذَآ إِلَّا مَلَكٌۭ كَرِيمٌۭ
Cuando ella oyó sus murmuraciones, envió a por ellas y les preparó un banquete, dando a cada una de ellas un cuchillo. Y dijo que saliera adonde ellas estaban. Cuando las mujeres le vieron, le encontraron tan bien parecido que se hicieron cortes en las manos y dijeron: «¡Santo Alá! ¡Éste no es un mortal, éste no es sino un ángel maravilloso!»
Cuando la esposa del gobernador se enteró de cómo la criticaban y de sus habladurías, les envió una invitación para que fueran a ver a José, a fin de que la excusaran. Ella les preparó un lugar con cojines y almohadas y le dio a cada una de las invitadas un cuchillo para cortar la comida. Luego le dijo a José u: “¡Sal y muéstrate ante ellas!” Cuando lo vieron, quedaron sorprendidas por su belleza y maravilladas por su hermosura. Como resultado, se cortaron sin darse cuenta las manos con los cuchillos que eran para cortar alimentos y dijeron: “¡Al-lah santo! Este joven no es humano. La belleza que posee no se encuentra en los seres humanos. Seguramente es un ángel”.