۞ رَبِّ قَدْ ءَاتَيْتَنِى مِنَ ٱلْمُلْكِ وَعَلَّمْتَنِى مِن تَأْوِيلِ ٱلْأَحَادِيثِ ۚ فَاطِرَ ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلْأَرْضِ أَنتَ وَلِىِّۦ فِى ٱلدُّنْيَا وَٱلْءَاخِرَةِ ۖ تَوَفَّنِى مُسْلِمًۭا وَأَلْحِقْنِى بِٱلصَّٰلِحِينَ
¡Señor! Tú me has dado del dominio y me has enseñado a interpretar sueños. ¡Creador de los cielos y de la tierra! ¡Tú eres mi Amigo en la vida de acá y en la otra! ¡Haz que cuando muera lo haga sometido a Ti y me reúna con los justos!»
Entonces José clamó a su Señor, diciendo que le había dado poder en Egipto y le había enseñado la interpretación de los sueños, y que Él era el Creador de los cielos y la Tierra, los había creado cuando no había nada como ellos; el Protector de todos sus asuntos en la vida de este mundo y el Protector de todos ellos en la otra vida. José Le pidió que tomara su alma al final de su vida en estado de sometimiento a Al-lah, y que lo uniera a los profetas justos y otros en el nivel más alto del Paraíso.