وَلَآ أَقُولُ لَكُمْ عِندِى خَزَآئِنُ ٱللَّهِ وَلَآ أَعْلَمُ ٱلْغَيْبَ وَلَآ أَقُولُ إِنِّى مَلَكٌۭ وَلَآ أَقُولُ لِلَّذِينَ تَزْدَرِىٓ أَعْيُنُكُمْ لَن يُؤْتِيَهُمُ ٱللَّهُ خَيْرًا ۖ ٱللَّهُ أَعْلَمُ بِمَا فِىٓ أَنفُسِهِمْ ۖ إِنِّىٓ إِذًۭا لَّمِنَ ٱلظَّٰلِمِينَ
Yo no pretendo poseer los tesoros de Alá, ni conozco lo oculto, ni pretendo ser un ángel. Yo no digo a los que vosotros despreciáis que Alá no les reserva ningún bien. Alá conoce bien sus pensamientos. Si tal dijera, sería de los impíos».
Noé u le manifestó a su gente que no poseía los tesoros ocultos de Al-lah para gastarlos si ellos creían; además les dijo que él no tenía conocimiento de lo oculto. Les dijo que no era un ángel, que era un hombre como ellos, y nunca dijo que a los pobres, a quienes despreciaron y consideraron inferiores a ellos, Al-lah no les daría éxito y guía: Al-lah conocía bien sus intenciones y sus estados. Si Noé dijera cualquiera de estas cosas, entonces él se transformaría en uno de los injustos y merecería el castigo de Al-lah.