وَمَا ظَلَمْنَٰهُمْ وَلَٰكِن ظَلَمُوٓا۟ أَنفُسَهُمْ ۖ فَمَآ أَغْنَتْ عَنْهُمْ ءَالِهَتُهُمُ ٱلَّتِى يَدْعُونَ مِن دُونِ ٱللَّهِ مِن شَىْءٍۢ لَّمَّا جَآءَ أَمْرُ رَبِّكَ ۖ وَمَا زَادُوهُمْ غَيْرَ تَتْبِيبٍۢ
No hemos sido Nosotros quienes han sido injustos con sus habitantes, sino que ellos lo han sido consigo mismos. Sus dioses, a los que invocaban, en lugar de invocar a Alá, no les sirvieron de nada cuando vino la orden de tu Señor. No hicieron sino aumentar su perdición.
No los perjudiqué al afligirlos con destrucción, sino que perjudicaron a sus propias almas al llevarlas al punto de la ruina cuando no creyeron en Al-lah. Los dioses que solían adorar, en lugar de Al-lah, no pudieron repeler el castigo que les sobrevino cuando el designio de tu Señor, Mensajero, llegó para su destrucción. Estos dioses suyos solo les aumentaron ruina y destrucción.