۞ وَٱتْلُ عَلَيْهِمْ نَبَأَ نُوحٍ إِذْ قَالَ لِقَوْمِهِۦ يَٰقَوْمِ إِن كَانَ كَبُرَ عَلَيْكُم مَّقَامِى وَتَذْكِيرِى بِـَٔايَٰتِ ٱللَّهِ فَعَلَى ٱللَّهِ تَوَكَّلْتُ فَأَجْمِعُوٓا۟ أَمْرَكُمْ وَشُرَكَآءَكُمْ ثُمَّ لَا يَكُنْ أَمْرُكُمْ عَلَيْكُمْ غُمَّةًۭ ثُمَّ ٱقْضُوٓا۟ إِلَىَّ وَلَا تُنظِرُونِ
Cuéntales la historia de Noé, cuando dijo a los suyos: «¡Pueblo! Si os molesta que esté entre vosotros y que os amoneste con los signos de Alá, yo confío en Alá. Aunaos, pues, con vuestros asociados y no os preocupéis más. ¡Decidid, luego, respecto a mí y no me hagáis esperar!»
Mensajero, relátales a los idólatras la historia de Noé u cuando él le dijo a su gente: “¡Pueblo mío! Si mi presencia entre ustedes les resulta difícil, y que les recuerde acerca de los signos de Al-lah y les aconseje les causa demasiadas molestias, y por ello han decidido matarme, entonces pongo mi confianza solo en Al-lah para que sus planes fracasen. Así que tomen una decisión firme sobre el asunto: si resuelven destruirme, llamen a sus dioses para que los ayuden y no encubran sus planes. Lleven a cabo sus planes y ejecuten lo que tienen pensado, y no me den respiro.